Estrategia para sumarse a la Energía Transformadora del 2009
Mientras en los periódicos ya se habla de la posibilidad de que México se convierta este año en un Estado fallido, hay otra visión que anuncia un año luminoso para nuestro país. Y posiblemente ambas predicciones estén en lo correcto. Lo que habría que preguntarse entonces es: ¿de qué lado quiero estar? Un sistema es tan solo un conjunto de creencias. Cuando éstas dejan de creerse, el sistema colapsa. Cualquier parecido con la realidad es sincronía. El colapso es en sí mismo una transformación. Un colapso anuncia un nacimiento. Nacer es desgarrador y luminoso al mismo tiempo. La crisis es de credibilidad, por lo tanto, irreversible. Toda crisis es una posible transmutación. Estamos hablando de un cambio en el sistema de creencias. La vieja idea de que otro, llámese político, jefe, padre o hijo, me va salvar dejará de tener millones de creyentes. Sólo puede salvarme, yo mismo. Ese es el nuevo paradigma. Si yo cambio, cambia mi realidad. Si yo creo, las cosas suceden. Creer es crear. Si cambio la forma de ver las cosas, las cosas cambian de forma. El México de las víctimas y los culpables se transforma en el de los ciudadanos responsables. El México dividido se une en un solo corazón. El México del piensa mal y acertarás se convierte en el país de la fe en sí mismos. El pesimismo se vuelve creación y la apatía una acción colectiva. El sueño de Gómez Morín, un México de ciudadanos libres e independientes, se instaura como realidad nacional. El juego agotador de los buenos contra los malos, de la izquierda contra la derecha, termina por cansancio de todos los jugadores. Se inaugura un nuevo juego donde todos ganamos. Somos uno. |