Inicio Artículos de Luz
FOUR YEARS. GO.

Amor y Unidad - Artículos de Luz
Conversaciones con mí Ser Superior
Canalizaciones
Escrito por Jascha   

Conversaciones con mí Ser Superior:
Son sólo creencias, creencias y más creencias.
Por Jascha


Por siglos y siglos tu cerebro ha sido amaestrado, se te ha dicho en qué puedes creer y en qué no creer, cómo tienes que pensar y cómo no tienes que pensar. Te han matado, crucificado, ridiculizado, quemado y torturado cada vez que has osado poner en duda lo que te han dicho, de a poco has ido cercenando tu imaginación y frenando tú sana curiosidad por los misterios del ser.


Claro, en apariencia es más fácil y cómodo que te digan qué es correcto y qué no lo es, en qué debes creer y en qué no debes creer, mejor aún si te dicen quién debes ser y quién no debes ser, así pareciera que el viaje de la vida es más tranquilo y certero. Naces y si vives como te han dicho que has de vivir, entonces cuando te mueras puede que tengas suerte y te vayas a al cielo. Hermoso modelo de la existencia, que parece explicarlo todo, entonces, ¿por qué no logra calmar tu desosiego?


Crees estar entre el grupo de valientes que se atreven a dudar, en cierta forma es así. Te has atrevido a cuestionar, a poner en tela de juicio lo que te han enseñado, quizás hasta te hayan discriminado y criticado por osar a ir más allá de lo que tu entorno se atreve a mirar. Lo hiciste y sin duda eres un valiente, pero habiendo soltado viejas creencias, asustado como estás, corres a refugiarte en nuevas creencias que te permitan liberarte de esas que tanto dolor te causaron, esas que intentaron engañarte y convencerte que algo malo había en ti, que tenías que ser salvado, iluminado o sanado.

Leer más...
 
¡Haz la Diferencia!
Destacados
Escrito por María de los Ángeles   

Publicado por María de los Ángeles el 8 de abril del 2010

"Yo soy solo uno, pero soy uno. No puedo hacer todo, pero si puedo hacer algo. Y no dejaré que lo que no puedo hacer interfiera con lo que sí puedo hacer". Edward Everett Halesydney

Todos hacemos la diferencia todos los días, de alguna manera. La pregunta es: ¿Qué clase de diferencia estamos haciendo? Cada mañana pregúntate: "¿Qué puedo hacer hoy para hacer una diferencia positiva en mi vida y en las vidas de los demás? Y luego ve y hazlo. Te dirás: "¿Yo? ¿Cómo puedo yo hacer una diferencia? No soy importante, ni poderoso(a), ni rico(a), solo soy una persona ordinaria, luchando por ganarme la vida".

Lo primero que tienes que hacer es cambiar tu actitud sobre tí mismo(a), porque hasta que pienses que eres especial, lo serás. Hasta que puedas reconocer el magnífico potencial que hay dentro de tí, escondido detrás de todas esas creencias limitantes, no podrás vivir la vida extraordinaria que mereces.

La gran tragedia de la vida es que la mayoría de la gente se va a sus tumbas sin haber vivido sus vidas. Tenían sueños que nunca lograron. Estaban demasiado ocupados viviendo la clase de vida que se esperaba de ellos. Estaban tan ocupados tratando de dar gusto a los demás, a menudo renunciando a sus propios deseos, que no tuvieron tiempo para su propia felicidad.

Recuerda que tú tienes el poder de elegir. Puedes elegir como comportarte, que decir, y cuando decirlo. Tienes el poder de cambiar tu actitud. Tienes el poder de hacer una diferencia. Tienes el poder de elegir si tus palabras construyen o destruyen. Puedes elegir si tu influencia es positiva o negativa. Pues entonces, elige hacer una diferencia. Elige ver lo positivo en todas las cosas, y si realmente no puedes encontrar algo positivo que hacer o que decir, es preferible que no hagas o digas nada. Lo que sea que hagas, ¡no añadas más negatividad! Elige ser fuente de paz, esperanza y entusiasmo en un mundo caótico.

Leer más...
 
Princesas en peligro de extinción
Feminidad
Escrito por Jousín Palafox   

Me gustan las mujeres que aun quieren ser princesas y se niegan a convertirse en sapos, porque mientras existan mujeres que todavía guarden modales de doncella, existiremos hombres que aun veremos importante el comportarnos como caballeros.

Amo a la mujer que no compite con los hombres, porque sabe que el hombre jamás será su rival sino un complemento de ella misma. Respeto a las mujeres que luchan por ser cada día más mujeres y en ningún sentido buscan parecerse a los hombres, pues muchas mujeres en su búsqueda de la llamada “liberación femenina”, han cometido el error de imitar al varón, pero en los aspectos más deprimentes de éste. Es quizá por esta equivocada conquista que se fajaron pantalones, se dieron el gusto o permiso de vivir aventuras sexuales de una noche, comenzaron a llevarse el cigarrillo a los labios, empezaron a maldecir en público, se desinhibieron en bares y ahora las vemos dando penoso espectáculo, devolviendo el estómago en los baños o embrutecidas y semidesnudas sobre las mesas.

Cometieron el error de querer ser como nosotros los hombres y ahora se dicen “weyes” de manera amistosa y permiten que sus amigos varones las llamen “wey” sin darse cuenta que en lugar de mostrarles confianza o camaradería con esa palabra, lo que verdaderamente hacen es rebajarles a nivel de bestias; pero muchas ríen, pues ni siquiera se dan cuenta. Las generaciones de madres abnegadas, reprimidas y violentadas, enseñaron a sus hijas que la mejor manera de acabar con el yugo masculino era convertirse en el enemigo y así crecieron confundiendo su identidad de mujeres, con la intención de seguir nuestros pasos, muchos de los cuales nos han convertido en seres torcidos y han llevado a nuestro mundo a la debacle moral de la que hoy somos víctimas.

 

Leer más...
 
A mi no puedes engañarme...
Bloqueando
Escrito por Desconocido   

No importa cuanto te distraigas ni el empeño que pongas en negar quien eres, a mí no puedes engañarme, yo puedo ver tras la maraña de mentiras e ilusiones con que intentas confundirte. Tu esencia brilla con tal esplendor que aún todas esas capas de rabia, miedo y frustración con que la cubres no pueden opacar su fulgor.

Quizás quieras jugar al olvido, no hay problemas puedes hacerlo el tiempo que desees, pues para mi no hay plazos ni apuros, tengo la eternidad para esperar manifestarme en el momento preciso en que recuperes la cordura.

Yo soy la inmensidad de tus que habitan en ti, soy el resumen y la integración perfecta de eso justo que dices no ser, en ti habito y espero el grandioso día en que reconozcas mi presencia, pues no soy otra cosa que quien postergas ser, en la presunción que algo en ti aún no está preparado para serlo.

Sé que te distraes, tantas cosas ¨importantes¨ y ¨urgentes¨ te mantienen ocupado, ya llegará el día te dices, quizás el año entrante tendré tiempo para recordar, mientras tanto consumes tu felicidad como una vela prendida en una sala vacía, te gastas en desesperada búsqueda de lo que ya tienes y olvidas que sólo necesitas detenerte y sentir la plenitud que ya habita en ti.

Mi querido humano confundido, sufres porque si y porque no, por lo que no tienes y por lo que sí tienes, pues temes perderlo. Sufres porque el tiempo se va y lo desperdicias como si fuese eterno, sufres por el desgaste de tu cuerpo y lo maltratas como si fuese indestructible. Sufres porque el amor no llega a tu vida y te tratas a ti mismo con tanto desamor como si no merecieras ser amado. Sufres porque no eres valorizado y te das a ti mismo menos valor que las posesiones que no tienes.

Si tan sólo pudieses por un segundo verte como yo te veo, si tan sólo por un momento respirases profundo y sintiese tu verdadera vibración, si tan sólo comprendieses lo infructuoso de tanto afán, entonces tu rostro se iluminaría y tus ojos brillarían con tal intensidad que toda la ilusión que te rodea quedaría al descubierto y la grandiosidad de tu esencia se reflejaría en cada rincón de tu vida y entonces al mirar a los otros y verlos tan extraviados les dirías: A mí no puedes engañarme….

 
Carta abierta de un varón a otro varón
Seres de Luz
Escrito por Sergio Sinay   

EXTRACTO DEL LIBRO "LA MASCULINIDAD TÓXICA" DE SERGIO SINAY. EDICIONES B, ARGENTINA, 2006


"Querido congénere:



Esta carta no podía tener otro destinatario que no fueras vos. Nadie podría entender mejor de qué hablo, qué quiero decir. Querido congénere, vos y yo, varones ambos, estamos en peligro de extinción. Así como nos mandaron a vivir nuestras vidas de hombres, así como nos mandaron relacionarnos con las mujeres, con nuestros hijos, con las cosas, con los seres, con el mundo, así no va más.


Te quiero contar cosas que escucho, que siento, que pienso, que vivo y que veo, cosas que nos involucran y que, quizás, no ignoras y te preocupan tanto como a mí. Veo mujeres tristes, desalentadas, resignadas a no encontrarse emocionalmente con nosotros, a no contarnos como compañeros de vida, digo como verdaderos compañeros de vida, como hombres dispuestos a explorar con ellas los espacios desconocidos del afecto, a confiar en que nuestras diferencias nos enriquecerán, dispuestos a mirarlas con cariño, con ternura, con humor, además de con deseo. Veo mujeres que no nos entienden ni se sienten entendidas por nosotros, mujeres que han hecho hasta lo imposible por comunicarse (y debo decirte querido congénere, que a menudo hacen de más, se ponen demasiado ansiosas, sofocan, se adelantan a nuestros tiempos). Han hecho hasta lo imposible guiadas por la mejor, la más amorosa de las intenciones. Y hoy a muchas las veo y escucho resignadas a convivir con hombres que siempre serán extraños y lejanos o, directamente, a prescindir de ellos. Muchas mujeres prefieren compartir su tiempo con otra u otras mujeres: reciben más afecto, más comprensión, más compañía (aunque le falte el tipo de compañía, comprensión y afecto masculinos que tienen otra energía, otra vibración, no opuesta sino complementaria) . Hay mujeres a las cuales empezamos (sólo empezamos) a resultarles prescindibles. Y si prescinden de nosotros, ellas estarán sin hombres, pero los que estaremos verdaderamente solos seremos nosotros, te lo aseguro. Nosotros, los varones sabemos muy poco, o nada, de estar solos, salvo en las trincheras o arriba de un ring. Y aún así, nos damos el dudoso lujo de aislarnos.

Leer más...
 
<< Inicio < Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Próximo > Fin >>

JPAGE_CURRENT_OF_TOTAL